Mostrando entradas con la etiqueta Ciudad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciudad. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de julio de 2015

Ayudemos a Ayudar

En esta nota, yo voy a hablar sobre un tema muy importante que se ve mucho en el mundo y se relaciona mucho con mi nota anterior, La Pobreza. Si nosotros vamos caminando por la calle, o leemos en las noticias, hay un alto nivel de gente sin techo, sin abrigo, sin comida, etc... Por eso, yo quiero hablar sobre esta noticia que salio http://es.wikihow.com/ayudar-a-mejorar-las-vidas-de-los-pobres que te da algunos "tips" de como ayudar a la gente sin techo, En mi nota anterior, yo hable sobre una organizacion que recolectaba abrigos y mantas para esa gente, pero en este caso te da muchos consejos que todos deberiamos cumplir para que se solucione un poco este tema. 
  En Argentina se hizo un "censo" para ver cuanto gente vivia en la calle y en 2014 era un total de 18 mil personas en esa situacion. Tambien se save que hay demasiada gente que muere por este gran problema y en 2013 murieron 84. . Hay unas estadísticas que dicen que el 84% de estas personas sufre problemas de acceso a los servicios públicos de salud porteños y el 34% de las personas que viven en la calle llevan mas de tres años en esta situación. Y en la actualidad, se sabe que hay un total de 16.353 personas viviendo en la calle, por lo que se ve con las estadisticas del 2014, hay menos pobres, varios se mueren, hay muchisimas organizaciones que estan ayudando a conseguirles casa, les dan de comer, los abrigan, etc.. 
    Yo creo que si toda la poblacion toma conciencia de lo que esta pasando y empezamos a ayudar todos con ir a donar, informarnos del tema, ofrecernos como voluntarios en alguna organizacion, si todos empezamos con un poquito, mucha de la gente se salvaria, y no habria tantos casos en situacion de calle. 
  
   

domingo, 19 de abril de 2015

TRENES


MEJORANDO LOS TRENES.

Hace poco tuve la oportunidad de tomar uno de los nuevos trenes del ramal Mitre y lo que más me llamó la atención no fue lo confortable o  limpios de los trenes, sino que volvieron a ser un medio de transporte confiable. Hasta hace poco no se cumplían los horarios ni las frecuencias. y cuando uno llegaba a la estación no sabía en cuanto tiempo llegaría el próximo tren, muchas veces no se podía subir por venir  repleto de gente teniendo que esperar al siguiente. Todo s estos inconvenientes se traducían en que el viaje tomaba un tiempo mayor del necesario. Ahora se pueden llegar al andén  y  observa los minutos que faltan para que arriben los próximos 3 trenes y al ingresar al vagón podemos encontrar personal de seguridad además del guardia. Estos cambios permiten que muchas más personas elijan el tren como  medio de transporte permitiéndoles poder planificar sus días y viajar de manera segura.
http://www.sofse.gob.ar/prensa/noticia.php?id=984

Hasta haces meses atrás no se podía andar en tren por el mal mantenimiento que tenían las vías y los trenes en sí, no se cumplían los horarios , no eran seguros y no había ningún tipo de mantenimiento.


Esta inversión para mí  fue muy satisfactoria para nuestra sociedad ya que muchas personas dependen  del transporte público.

miércoles, 15 de abril de 2015

Cuadruple homicidio narco en la 1-11-14

El domingo 13 de abril fui a jugar al rugby al Club Italiano. Éste queda a tan solo 5 cuadras del Nuevo Gasómetro, el estadio de San Lorenzo. Frente a estos dos predios está la villa de emergencia más grande de la Capital Federal: la 1-11-14. Anteriormente, éstas eran villas separadas, pero hace poco tiempo, producto de su expansión, se juntaron. Es impresionante pensar que esa villa es más grande que la 31, la más famosa, que perdió el primer puesto cuando estas otras 3 villas de emergencia se unieron.

Cuando llegábamos en el micro, observe el amplio frente de esta villa, que se extiende por una gran parte de la Au. Perito Moreno; y observe que, en realidad, la totalidad de esta villa rodea al Nuevo Gasómetro y el predio donde jugué.

El punto es que al día siguiente, en esa misma villa que yo había estado el día anterior, aparecieron 4 cadáveres dentro de un auto. Los cuatro fueron fusilados a sangre fría aparentemente por una mafia narcotraficante que controla aquella parte del asentamiento. Básicamente, un “ajuste de cuentas” por parte de la banda narco.

A raíz de este hecho, los noticieros comenzaron a investigar las conexiones entre estos delincuentes. Me sorprendió que la villa está separada en supuestos distritos controlados por bandas narco de distintas nacionalidades (argentinos, peruanos, paraguayos, y en menor medida, bolivianos).

Leí una nota en Clarín sobre una vecina de esta villa (http://www.clarin.com/policiales/Ataque-Aca-candidato-partido-politico_0_1339066338.html). Una de las frases más destacadas es “(…) hay gente buena, trabajadora, hay universitarios, profesionales (...) Pero por un puñado de gente mala nos meten a todos en la misma bolsa (…)”. Esta frase es muy acertada, la mayoría de las personas que están lejos de saber lo que es vivir en una villa de emergencia (y me incluyo) pensamos que la gente de la villa es delincuente, roba, mata; pero no es así, hay una clara diferencia entre los trabajadores o humildes (como esta señora, los obreros, los pintores, etc.) y los delincuentes.



En esta foto satelital, se puede observar gran parte del asentamiento en cuestión. Para darles una idea, el Nuevo Gasómetro (ubicado en el centro de la foto) es un estadio de grandes dimensiones y con capacidad de 44.000 espectadores. El amarillo delimita la villa en los bordes que se pueden apreciar en la imagen. El rojo marca la zona más peligrosa, donde ocurrieron los homicidios la madrugada del lunes 14 de abril, territorio que está dividido por en diferentes mafias narcotraficantes por el color celeste.


Al final de la nota, Tina menciona que para sobrevivir en la villa debes vivir sordo, ciego y mudo. En otras palabras, quizás más simples, debes pasar desapercibido.

Por último: ¿creés que está bien pasar desapercibido para sobrevivir en estos barrios? La interpretación de esta pregunta queda a su criterio.

martes, 14 de abril de 2015

¿Cambios de hábitos?

En esta nota voy a hablar de un hecho que me llamo la atención la semana pasada, con mis amigas estábamos planeando correr una maratón de 5 a 10 km.  Propuse en el grupo de whatsapp si querían correr, con poca convocatoria por la extensión de la carrera, dijimos que no la correríamos pero que buscaríamos una con menos distancia así podíamos terminar todas el objetivo planteado. El punto es que a los pocos días las chicas ya habían nombrado dos nuevas carreras.


Entonces, lo que llamo mi atención y lo que me detuvo a pensar fue la cantidad de carreras que ofrecen diferentes marcas en Buenos Aires. En mi opinión creo que la cantidad de maratones aumentaron en el último tiempo ya que paulatinamente se produce un cambio de habito hacia el tiempo libre de las personas, cada vez más son las personas que se acercan al deporte atreves del entrenamiento al aire libre, en espacios verdes que ofrece la ciudad. De forma gratuita se comienza con un entrenamiento que lleva a la posibilidad de que al cabo de unos meses la persona que lo realiza pueda no solo haber creado un habito saludable, sino que también llenarse de satisfacción cumpliendo una meta.

Ante la gran cantidad de personas que practican este tipo de ejercicio, las marcas han creado grupos donde por poco dinero accedes a un profesor que de forma grupal motiva a la preparación para una maratón, en la cual la marca hará un despliegue de marketing  generando competencias entre ellas para lograr captar la mayor cantidad de maratonistas obsequiándoles todo tipo de productos para la práctica del deporte.


Como consecuencia, el mismo estado ha generado espacios destinados para los maratonistas en espacio públicos, creando senderos, áreas de entrenamiento, como por ejemplo: máquinas para ejercicios como las que encontramos en el gimnasio pero trabajando con el propio peso de la persona que lo realiza. También colocando bebederos en los caminos creados y delimitando los mismos, Etcétera.


Finalmente con todo esto me pregunto: ¿será esto una moda o un simple cambio de habito en la sociedad? 

lunes, 9 de marzo de 2015

UN VIDRIO

Hay distintos modos de transitar la ciudad. Desde el auto todo transcurre sin grandes contratiempos una vez que uno aprendió a resignarse al tráfico del centro porteño. Y es bien sabido que una resolución eficaz para la resignación es el aislamiento. Con las ventanas bien cerradas por el frío, la radio prendida y el automatismo de frenar y arrancar esquivando motos y colectivos, los edificios y los semáforos se suceden. Somos lo que parecemos, pequeños destinos volviendo a nuestros hogares, ensimismados, abismados en nosotros mismos. Los otros autos, la gente agolpada en los colectivos o aún más contracturada por debajo, en el subte, todos somos lo que parecemos. Una marea humana de aislamiento en la muchedumbre, un terror de mirarnos a los ojos, porque ¿qué hemos de hacer si nos encontramos?





En la esquina de Avenida Córdoba y Larrea, en ese lugar donde el transitar se hace espeso, justo en ese lugar, Luis limpia los vidrios de los autos atrapados por el semáforo. Más que preguntar, la realidad irrumpe. Y eso es Luis, aunque él lo desconozca, porque su condición de sujeto le es negada sistemáticamente. Es una realidad humana que irrumpe de tal modo que uno no pueda decir que no. Voy a explicarme mejor. La mayoría de los automovilistas dicen “no”, pero el aviso ya está dado. La mecánica de la ciudad es de autos por las calles y transeúntes por las veredas. Tránsito, trenes, transeúntes y Luis. ¿Qué es lo que él está haciendo allí?

Si le preguntáramos, él diría “me estoy ganando una moneda”. Si le damos una moneda, como si fuera una limosna, él nos dice “dejame que me la gane” y nos limpia el parabrisas aunque esté impecable. "Trabajo" es la palabra que me parece más adecuada, pero ¿quién se atrevería a decirlo? Porque si eso es trabajo ¿qué nos diferencia a los que vamos dentro del auto, los que trabajamos de verdad? En esos lugares preparados para trabajar, está claro cuál es el adentro y cuál el afuera. Y lo mismo pasa cuando vamos en nuestros autos.

Nosotros, los que no estamos obligados a establecer nuestro trabajo en un lugar donde se transita, los que podemos decir “yo trabajo” sin generar polémicas. Nosotros, los que tenemos curriculum vitae, tarjetas personales, escritorio, los que tenemos la billetera llena de credenciales con nuestro nombre. Los que pertenecemos al gimnasio, al banco, al videoclub, al supermercado, a la medicina privada. Nosotros, los que estamos habilitados, los que estamos de este lado del vidrio.

Y del otro lado, Luis, con su nombre de rey francés, con su pequeña violencia que trastoca el orden de autos y transeúntes. Obligado a abrir un espacio antes inexistente, no pensado para el trabajo, no pensado para las personas, sino para los automóviles y los autómatas que los conducen. Luis en ese no-lugar, irrumpiendo en ese brevísimo momento en que el semáforo nos detiene y no hay tiempo para la pregunta. Decimos que sí o que no, gesticulamos, bajamos la radio, bajamos la ventanilla, quizás le preguntamos a Luis su nombre. Quizás nos responda “Luis” y nos desee buen fin de semana.

Gracias Luis.